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Como le fue revelado a
Marshall Vian Summers
el 14 de noviembre de 1988
en Estados Unidos

Texto original: Provoking Change

Escucha el audio original aquí (en inglés): No disponible online

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Lo que estás leyendo en este texto es la transcripción de la voz original de la Asamblea Angélica hablando a través del Mensajero Marshall Vian Summers.

Aquí, la comunicación original de Dios, que existe más allá de las palabras, es traducida al lenguaje y el entendimiento humanos por la Asamblea Angélica que supervisa el mundo. La Asamblea después entrega el Mensaje de Dios a través del Mensajero, tras lo cual es transcrito y puesto a tu disposición y a disposición de todos.

En este extraordinario proceso, la Voz de la Revelación está hablando de nuevo. La Palabra y el Sonido están en el mundo. Que puedas ser el receptor de este regalo de Revelación y puedas estar abierto a recibir su Mensaje único para ti y para tu vida.




Nota a los lectores:
Esta traducción fue provista a la
Society por estudiantes del Nuevo Mensaje que se han ofrecido voluntariamente a traducir el texto original en inglés. La publicamos en esta forma inicial para que todo el mundo tenga una oportunidad de interactuar con una porción del Nuevo Mensaje en un su propio idioma.
Volumen 5 > Sabiduría de la Comunidad Mayor Volumen 1 > Capítulo 33

Para reconocer tu fuerza, debes ejercer tu autoridad.

Obviamente, el cambio es algo que está sucediendo a tu alrededor, pero queremos centrarnos en el tipo de cambio que tú mismo debes instigar. Hay mucho cambio sucediéndote más allá de tu control, no solo en tu entorno y tu mundo, también dentro de ti. Algo está pasando. Siempre estás en movimiento en el mundo físico.

Pero, también hay un cambio del que tú mismo debes ser la fuente, y por el que debes asumir la responsabilidad. Si quieres progresar y lograr cosas importantes en la vida, y si quieres crecer y desarrollarte, debes asumir la responsabilidad de conducirte según las verdaderas exigencias de la vida, tal como las reconoces. Esto también significa asumir la responsabilidad de instigar el cambio en otras personas. En otras palabras, a veces necesitarás cambiar la situación.

La mayoría de las personas son muy pasivas cuando se trata de cambiar. Solo cambiarán por su propia voluntad si son movidos por la desesperación. Esa es una manera muy destructiva de acercarse a la vida. Instigar el cambio cuando es necesario implica que debes confiar en ti mismo. Debes confiar en lo que sabes de la situación, y aun así, estar abierto a cometer un error porque, como ves, hay algunos errores que debes cometer. Así que ¿por qué intentar hacerlo todo bien, cuando hay errores que debes cometer? Son inevitables. Muchos errores son evitables, porque solo repiten los errores anteriores que necesitabas cometer. Por eso, no creas que todos los errores son para un buen propósito. Tienes la oportunidad de cometer un error tonto. Es para un buen propósito. Después de eso, puedes repetirlo muchas veces, pero las repeticiones no son necesarias.

Queremos animarte a tomar la iniciativa. Cuando hay conflicto, significa que algo debe moverse, algo debe progresar. Las personas quieren estar cómodas, y ellas asocian la comodidad con vivir en una situación estática. La comodidad se asocia con un estado de no cambio. Pero cuando no estás creciendo, tu vida se está encogiendo. Las paredes se cierran sobre ti. Aquí debemos matizar nuestras observaciones, porque muchas personas cambian cosas que no necesitan ser cambiadas. Y también, no cambian las cosas que necesitan ser cambiadas. Entonces, ¿qué debe cambiarse y qué no debe cambiarse?

Hay dos ámbitos para el cambio: El cambio que quieres hacer y el cambio que debes hacer. La categoría de la necesidad es la más importante, porque las cosas que debes hacer, desees hacerlas o no, son muy necesarias. La vida humana y el desarrollo dependen mucho de esta necesidad. Eso es lo que mantiene las cosas avanzando. Se basa en el propósito. Todos han venido al mundo llevando la semilla de Dios en su interior y en esta semilla está su propósito.

Ahora, obviamente, las personas no quieren pensar que no tienen ningún propósito, por lo que inventan múltiples propósitos para sí mismas. En algún momento, su verdadero propósito tendrá la posibilidad de surgir. Cuando comience a emerger, se darán cuenta de que tienen la responsabilidad de aceptar el cambio que sea necesario e instigar el cambio que sea necesario. También reconocerán que tienen la responsabilidad de mantenerse en buena salud y de tomar conciencia de sus fortalezas y debilidades, y de sus tendencias favorables y desfavorables.  El surgimiento del propósito requerirá un cambio en su pensamiento, comportamiento y percepción, y también en sus relaciones con otros.

A menudo las personas se vuelven muy perezosas aquí, porque están esperando algo que las cambie. Entonces, si sale mal, tienen a alguien más a quien culpar. Pero tomar plena responsabilidad significa que estás cooperando con la vida, para lograr los ajustes necesarios a medida que avanzas.

Debido a las rutinas de la vida, las personas a menudo se olvidan que en realidad están intentando ir a alguna parte. No solo te estás asentando, tú vas a algún lugar. Estás haciendo algo. Parte de esto está en tu mente consciente y parte está en tu mente más profunda, porque estás operando en el mundo como un individuo y como parte de un colectivo más grande llamado raza humana. Por eso, estás inconscientemente empujando las cosas para que la raza progrese. A medida que más personas se vuelven conscientes de esto, la evolución avanza a una velocidad más rápida. Esto ciertamente está ocurriendo. Como se trata de un movimiento colectivo, las personas deben ahora mantener el ritmo con esto. Esto requiere que aceptes el cambio en tus circunstancias e instigues el cambio donde sea necesario.

Hay un cambio que emana de tus deseos y miedos, y hay un cambio que es una necesidad. Hay dos tipos de cambio necesarios: Hay un cambio necesario cuando te ves obligado a hacer algo o cuando te enfrentas a la catástrofe. Luego, hay un cambio necesario cuando sabes que debes hacer algo. Aquí las circunstancias no te están obligando a la acción. Pero, estás motivado por tu propio Conocimiento, una intensa y profunda intuición.

Es este estado de Conocimiento el que Nosotros queremos cultivar en todos los estudiantes del Conocimiento, para que puedan ver la dirección de la raza humana con visión, y poder ser participantes muy fuertes en la evolución del mundo. Para poder funcionar con esta capacidad, deben escapar de la mayoría de sus dilemas personales. Deben ser capaces de intercambiar los pequeños problemas por los grandes problemas. Dado que estas personas están destinadas a convertirse en contribuyentes importantes en la vida, a menudo son muy infelices al principio de la vida porque se atascan en los conflictos de personalidad, que por lo general son incapaces de resolver. No se han movido todavía a la posición adecuada en la vida, y por eso su energía, enfoque y vitalidad se orientan a las pequeñas cosas, y es muy difícil para ellos.

Queremos recordarte que estás viviendo en una situación muy dinámica. Has venido al mundo en un momento muy emocionante. Oh, Dios mío, el cambio que verás en tu vida. Tus antepasados no podían soñar con estas cosas. Para seguir el ritmo de este cambio, y no solo ser arrastrado, resistiéndote y quejándote, y para poder participar activamente en esto y hacer una contribución positiva, tendrás que basar tu sentido de seguridad en algo mucho más tangible que el dinero, o la estabilidad política y demás. Debes tener una base mayor dentro de ti mismo.

Tu vida está intentando moverse a la posición correcta. Todo crecimiento personal es solo para este propósito y no simplemente para la autocomplacencia. De hecho, el crecimiento personal realmente ni siquiera es para ti mismo. Toda esta autoexploración y desarrollo de habilidades, no son para ti. ¿Para qué tendrías que hacer todo eso? Estarías más feliz sentado en una playa. Muchas personas lo hacen, ya sabes, pero tú no, porque debes avanzar. No tienes nada a lo que puedas aferrarte.

Tu mundo está cambiando más rápido de lo que puedes imaginar. En tu vida, verás cambios que tendrías dificultades para aceptar en este momento. No solo hablamos de calamidades o catástrofes, sino también del progreso de los seres humanos. Las cosas están avanzando muy rápido. No es correcto decir que eres responsable de ello. Eres, de hecho, responsable de una parte de ello. Pero fue puesto en movimiento por tus predecesores. Todo el mundo ahora y en el pasado es responsable. Lo que estás haciendo ahora en la vida está preparando el escenario para tu descendencia en las generaciones futuras.

No todo cambio es bueno. No todo cambio es saludable. Pero, como un todo, tu raza debe unirse, no en espíritu porque eso todavía es demasiado avanzado para la raza humana. Pero la humanidad se fusionará política y económicamente por necesidad. Si puedes ver esto ocurrir, entenderás ahora las tendencias, y verás que necesitarás tener una nueva relación con el cambio. Verás el cambio no como algo que tiene que ser forzado sobre ti y que aceptas como último recurso, sino como algo que puedes promover de todo corazón. Las cosas cambiarán con o sin tu ayuda, pero si ayudas, puedes generar un resultado positivo.

Hay ciertas cosas destinadas a la raza humana porque son evolutivas, pero cómo estas cosas resulten —para bien o para mal— dependen de tu contribución. Las personas piensan: “Bueno, puedo hacer tan poco individualmente”, pero si no contribuyen, las cosas serán peores. Las cosas son tan buenas como lo son hoy, porque antes alguien dio algo de valor. Tu prosperidad, sea cual sea, es el resultado de lo que otras personas han logrado. El coche que conduces, las comodidades de tu hogar —las personas hicieron contribuciones y sacrificios para que pudieras tener estas cosas—. Estás caminando sobre el terreno que otras personas han preparado para ti. Tuvieron que cambiar para hacerlo.

Al igual que los árboles que crecen en el suelo de sus propios antepasados, ahora también estás creciendo en el suelo de tus propios antepasados. Es algo maravilloso sobre lo que pensar, porque estimula la gratitud. Te aleja de tus preferencias personales sobre tu vida, lo que quieres, lo que temes y tus intereses personales en el asunto, y ves que eres parte de algo más grande que se mueve y cambia y avanza.

Las personas raramente cambian su comportamiento o su pensamiento solo para sí mismas. Cambian porque es necesario que hagan algo importante en la vida para otras personas. Cuando estás pensando en ti mismo, la dificultad de la auto-purificación no parece merecer la pena el esfuerzo. Es muy difícil dar a tu desarrollo la energía que requiere. Pero si es por algo más grande, entonces das más de lo que darías por ti mismo, si tu dar es real. Si las personas solo se dan a sí mismas, se agravan.

Tu primer desafío en cuanto al cambio será contigo mismo. Ese es el desafío más importante. Comenzará contigo y en tus relaciones primarias: tu pareja, tus seres queridos, tu familia y demás. Si sientes un surgimiento espiritual dentro de ti al que debes responder, tendrás que cambiar tu relación con tu familia. No puedes someterte a este cambio y no tener a tu alrededor relaciones ajustadas a ese cambio. Debes cambiar y no esperar a que alguien lo haga por ti.

Si deseas tener autoridad verdadera en tu vida, la autoridad que Dios te ha dado para ejercer, entonces debes reclamar lo que es tuyo para reclamar y no reclamar lo que está más allá de tu capacidad. No está dentro de tu autoridad determinar el destino de la raza humana. No está dentro de tu autoridad determinar el destino de otra persona. Pero está dentro de tu autoridad orientar tu vida hacia el Conocimiento a lo mejor de tu capacidad.

¿Por qué mejoras tu salud? Lo haces por todos. ¿Por qué resuelves una dificultad financiera? Lo haces por todos. Tal vez satisfagas una necesidad personal y eso es lo más urgente, pero lo haces por todos. ¿Por qué renunciar a los malos hábitos? Para que la carga sobre la humanidad sea menor. ¿Por qué hacer frente a una situación desafiante en el matrimonio? Para que las personas sean más felices como resultado. Por eso, ya ves, instigar el cambio y el servicio a la humanidad, están muy relacionados.

Hay mucha confusión en el mundo sobre el “problema de la autoridad”. ¿Quién tiene autoridad? ¿Dónde reside la autoridad? ¿De dónde viene? Algunas personas son muy pasivas, pensando que Dios hará todo por ellas como un empleado, como un sirviente. Algunas personas insisten en que nadie puede hacer nada por ellas, y que ellas lo harán todo y no dejarán que nadie tenga capacidad para tomar decisiones dentro de su propio ámbito. Algunas personas no dejarán que el gobierno sea el gobierno. Otras personas no tomarán ninguna autoridad, pensando que el gobierno hará todo por ellas.

¿Cuál es tu ámbito de autoridad y cuál no? Solo podemos darte una mayor perspectiva sobre esto. Debes averiguar por ti mismo dónde puedes establecer tu autoridad y dónde no puedes establecerla. Eres responsable de tu comportamiento y de tu manera de pensar. Eres responsable de lo que tu vida demuestra. Sin embargo, no eres responsable de quién eres. No eres responsable del destino del mundo, aunque en algunos aspectos compartes esta responsabilidad porque te da dirección. Es suficiente para los seres humanos manejarse a sí mismos en sus relaciones primarias con honradez, tolerancia y determinación. Muy pocas personas han hecho eso.

Tarde o temprano harás lo que debes hacer, ya sea en esta vida o en la vida venidera. Las situaciones siguen presentándose para darte esa oportunidad. Lo que te da la fuerza y el poder para tomar decisiones es Dios y tu Familia Espiritual, quienes están dedicados a tu emerger espiritual. Pero aun así, el poder de decisión debe ser utilizado por ti. Es muy difícil entender la idea de que el mundo se está moviendo en la dirección que debe y de que tú también te estás moviendo hacia allí —de buena o de mala gana—. Tu contribución es dar lo que es bueno a ese movimiento y destino. No puedes controlar el resultado general, pero puedes dar lo que es bueno.

A menudo cuando las personas vienen a esta Enseñanza, descubren que su situación en la vida no es muy compleja. Es solo que no están seguras de querer asumir la responsabilidad de lo que debe suceder. Una de nuestras primeras tareas es descargar a la persona simplificando su dilema. Lo que hace complejo un dilema es que las personas quieren resolución y armonía, pero no están dispuestas a hacer lo necesario para alcanzarlas. Ellas crean muchísima especulación sobre sí mismas, y sobre su participación y la participación de otras personas, y sobre quien tiene la culpa, y demás. Es como si te cae un vaso de leche en el piso, y se rompe, y te quedas allí preguntándote cómo pudo haber sucedido, y por qué siempre te sucede a ti, y si debes ser quien lo limpie. Después de un rato, el vaso de leche en el piso es el menor de tus problemas. Ahora estás entretenido con tu inseguridad, tu conflicto y tu juicio, y se vuelve un gran problema, más allá de lo ocurrido inicialmente.

Entonces viene alguien sabio y dice, “Debes limpiarlo. Entonces puedes seguir adelante y hacer otra cosa”. Y tú dices: “¡Oh, Dios mío! Eres tan sabio. ¡Qué magnífico maestro! ¿Todo lo que tengo que hacer es limpiarlo y puedo ir a hacer otra cosa?” Sí.

Nos interesa lo esencial y no lo no esencial. Cuando estás tratando con lo esencial, todas tus acciones tienen un gran impacto. Para eso, sin embargo, debes confiar en algo más profundo dentro de ti mismo que has aprendido a descubrir. Llamamos a esto el Conocimiento, el poder del Espíritu que se expresa en tu vida. No es un espíritu ajeno. No es de otro lugar. Es la verdad sobre ti. Eres una expresión de Dios. No pienses que eres Dios. Esto conduce a algunos errores muy graves en la percepción y la comprensión. Pero eres muy importante para Dios.

Todos aquí tienen cosas que saben que deben hacer. Hay cosas que debes cambiar. La dilación aquí es simplemente una forma de autonegligencia. Para reconocer tu fuerza, debes ejercer tu autoridad. Tienes una gran fuerza latente dentro de ti, pero debes usarla frente a cosas que te intimidan para entender que está ahí. Entonces comprenderás que la mayoría de las quejas —no todas sino la mayoría— son porque las personas involucradas están descuidando lo esencial y están postergándolo. Cuando estás entretenido con cosas que no necesitan ser cambiadas, y estas compiten por tu atención a las cosas que necesitan ser cambiadas, todo se vuelve muy complejo. Esto te lleva a ser pasivo porque, después de todo, no puedes cambiarlo todo. Así que te hundes en el ensueño.

El hombre o mujer del Conocimiento que ha cultivado el Conocimiento no se ocupa de lo que no es esencial. Todo en la vida es muy acusado. Es muy activo. Incluso en la meditación, las cosas son muy activas. Estas personas viven en un mundo vibrante, no un mundo de dolor sordo y débiles esperanzas.

Por eso, si deseas avanzar, debes cultivar tus capacidades —tus facultades de discernimiento, comunicación honesta, discriminación, humildad, autoridad y, sobre todo, una voluntad permanente de equivocarte—. Te equivocarás. Porque la única manera en que puedes descubrir y aprender el discernimiento es cometiendo algunos de los errores que están esperando que cometas. Si asocias estar equivocado con el fracaso, si lo ves como una expresión de tu debilidad o de tu falta de valor, no estarás en posición de aprender o progresar. Simplemente usarás tu vida para no atacarte a ti mismo. Aquí te estás estrangulando y no puedes ir a ninguna parte. Es como cuando está el vaso de leche roto en el piso, y tú estás pensando en qué tipo de persona eres. No sabes lo suficiente sobre ti mismo para condenarte a ti mismo. No está dentro de tu autoridad determinar tu valor. Cuando empiezas a pensar así, te estás equivocando de principio a fin.

La mayoría de los errores que las personas cometen ocurren porque no están mirando. No están presentes en la situación. No saben cómo llegaron a las vías del tren, y ahora el tren está llegando. La única razón por la que no puedes mirar o estar presente en una situación, es porque estás consumido con tus propios pensamientos. ¿Por qué el hombre o la mujer del Conocimiento derraman la leche y limpian el desastre? Porque tienen algo importante que hacer en la vida. No tienen tiempo para contemplar su valor.

Cuando estás haciendo lo que necesitas hacer en la vida, sentirás tu autoestima. Puedes no admitirlo, pero la sentirás. Si no estás haciendo lo que necesitas hacer en la vida, no te sentirás bien contigo mismo, no porque seas una mala persona, sino porque no estás satisfaciendo una necesidad. Tienes una necesidad interna, así como externa de progresar. De hecho, tu necesidad interna es aún más fuerte que tu necesidad externa. Cuando tu necesidad externa es tan grande como tu necesidad interna, entonces la vida se encuentra contigo. No te resistas. Cuando te resistes a esto, no estás presente en la situación. Tomar una sabia decisión entonces se vuelve muy difícil.

Algunos cambios son muy difíciles de hacer. Provocan dolor emocional y requieren gran coraje, porque debes anular todos los demás argumentos y tendencias para hacer lo que debe hacerse. No necesitas crear un cambio y ejercer tu autoridad como una especie de práctica espiritual. Siempre hay suficiente contenido en tu vida para su aplicación real. A veces, cuando identificas el cambio que debe suceder y lo separas de todas las cosas que piensas que debes tener o hacer, toda tu vida se aclara. Entonces si puedes aceptar lo que debes hacer, todo empieza a tener sentido.

Ahora hablaremos de liderazgo. Todos aquí deben convertirse en líderes de su propia vida. Pero una cosa importante sobre un líder es que todo líder es un seguidor. No eres la fuente del liderazgo. Solo puedes expresarlo tal como surge en tu propia vida. O el Creador está guiándote en tu liderazgo o algo más te está guiando —la ira, el deseo de poder, el dolor o la venganza—. Estos también proporcionan liderazgo. Todos los líderes deben servir a algo. Sea a Dios o sea a sus propias ideas o ambición, están sirviendo a algo. Ellos no son la fuente de su propio liderazgo. Cuando reconoces esto, esto hará posible que las malas tendencias sean corregidas y que obtengas la moderación que necesitas para conducirte sabiamente. Esto te dará perspectiva y humildad en situaciones difíciles para que no sobrepases tu autoridad.

Dios quiere levantarte, pero para que esto suceda, debes estar preparado. Esto no sucede como si te levantaran con un movimiento de la mano. Las personas son elevadas de la misma forma en que se construye una casa. No es algo que simplemente ocurre. ¿Por qué es así? Porque las personas deben ejercer su autoridad y aprender su verdadera relación con la vida. Dios puede ejercer autoridad, pero si no ejerces la tuya en conjunción con la de Dios, entonces no avanzarás. Por eso cuando eres pasivo sobre la Presencia de Dios en tu vida, y piensas que Dios hará todo por ti, y tú puedes seguir alegremente, no entiendes tu relación con Dios. Estas aquí para ser elevado para poder servir al mundo. Cuando eres elevado, lo que se eleva es el poder del Conocimiento dentro de ti. No es una forma de auto-engrandecimiento. Aquí no te inflas contigo mismo y empiezas a contar mentiras sobre ti mismo.

Afortunadamente, el ser humano siempre está sujeto al error y a lo cómico. Es muy difícil considerarse importante respecto a uno mismo, en este nivel. Tienes una personalidad, tienes un cuerpo y tienes el Conocimiento. Obviamente, no puedes considerarte demasiado importante en relación a tener un cuerpo. Este está lleno de defectos y siempre está envejeciendo. Si el cuerpo es tu enfoque, sufrirás mucho por ello. Del mismo modo, la personalidad, como el cuerpo, puede ser entrenada para servir a un propósito superior, pero en sí misma difícilmente vale la devoción de tu vida. Por eso tantas personas son muy complacientes con el desarrollo personal. Piensan que es para el cuerpo o para su propia imagen. No vale la pena el esfuerzo para eso. Pero cuando sirves a algo mayor, entonces vale la pena porque es un acto de profundo amor por el mundo y de regeneración de tu respeto por ti mismo.

Las personas que leen nuestras palabras a menudo se decepcionan porque Nosotros no hablamos de cosas metafísicas. Eso es porque hablamos de cosas importantes. Ocasionalmente, las ideas metafísicas son herramientas útiles para los practicantes sabios, pero en manos de los ignorantes estas se convierten en fuentes de superstición. ¿Para qué preocuparte por cosas metafísicas si tu vida está pidiendo tu acción y tu toma de decisiones? ¿Para qué disfrutar de cosas que en las manos de los poderosos pueden tener un significado real, pero que no necesariamente guardan relación con tus necesidades inmediatas?

Las personas progresan porque deben hacerlo. Rara vez sucede por curiosidad. ¿No vives en un mundo de gran necesidad? ¿No es este un entorno perfecto para el progreso? A veces las personas leen estas palabras y dicen: “¡Oh, Dios mío! Esta Enseñanza es arrogante. Pensé que íbamos a hablar de cosas espirituales, y ahora esto me está diciendo que debo hacer esto y que debo enfrentar aquello. ¡Oh, Dios mío, me voy de aquí!” Así, estas personas vuelven a sus libros metafísicos, y leen sobre cosas que están muy alejadas de ellas.

Es necesario centrarse en las cosas que ya están presentes. Cada uno tiene su propio laboratorio en la vida. O estás aquí sin saber por qué estás aquí, o estás trabajando activamente en cosas que son importantes. No solo son importantes, sino necesarias. Es esta necesidad la que es tan importante. Son necesarias ya sea porque tu vida exterior lo dice, o porque tu propio Conocimiento lo dice. De cualquier manera, la necesidad requiere que respondas. Si algo es requerido, hazlo. No sabrás lo que sucederá.

Es muy difícil ser razonable sobre el cambio, o usar la lógica respecto al cambio. El cambio es a menudo ilógico, particularmente respecto a tus relaciones. A veces las cosas ya no funcionan, y debes dejarlas. Nadie tiene que ser culpado por esto.

Te han dado el regalo más grande que Dios puede darte, incluso mayor que la Presencia de Dios en tu vida. Se te ha dado el Conocimiento para guiarte —una realidad perfecta, guiándote y funcionando dentro de ti—. Cuanta menos preferencia o insistencia de tu mente personal tengas, más podrás experimentar el Conocimiento y hacer que se exprese a través de ti. Ese es el mayor privilegio y la mayor satisfacción. No tiene nada que ver con los problemas humanos de identidad, los conflictos de intereses y las cuestiones de autoridad.

Es muy bueno equiparar la felicidad con la sencillez. ¿Por qué? Porque cuando algo es simple, no se desintegra muy fácilmente. Esta más integrado. Ser simple, sin embargo, no significa que no tienes profundidad. Simplemente significa que eres uniforme. Cuando los seres humanos se vuelven uniformes, su poder aumenta. Su rango de percepción y comprensión aumenta. El efecto de su vida en la vida que les rodea aumenta, porque el poder es concentración. Cuanto más concentrado estás como ser humano, mayor poder tendrás. Para bien o para mal, este es el caso. Pero cuando tu poder se concentra en lo que es bueno, ejemplificarás ese bien. Entonces no tendrás miedo del cambio porque podrás confiar en ti mismo.

¡No haces nada bueno si confías en Dios y piensas que eres una rata! “Soy una rata. Dios es maravilloso. Yo soy una rata”. ¿Qué puede hacer Dios por ti? Dios no puede levantarte ahora. No glorificas la Creación de Dios por ser una cosa terrible y humilde. Pero algunas personas están equivocadas y piensan que pueden llegar a ser Dios. Ellas o no son nada o lo son todo. Ninguna de las dos cosas es  correcta. Tú eres parte de algo. Tienes un papel que cumplir en un determinado nivel de realidad. No hagas que este nivel o este papel sean absolutos. No son absolutos. Son relativos a donde estás en el tiempo y el espacio.

Es muy emocionante cuando alguien está haciendo algo que es absolutamente necesario. No es muy excitante cuando las personas hacen algo simplemente por frustración o aburrimiento, nerviosismo o compulsión. Si puedes ver tu vida como parte de una vida más grande aquí en el mundo, y ver tu contribución como parte del movimiento de la raza humana, entonces tendrás una perspectiva que te permitirá contribuir e iniciar el cambio sin tanta tribulación personal.

Solo estás tan seguro como lo está tu raza. Las personas piensan en la seguridad personal solo en términos de sus vidas personales. Sin embargo, solo estás tan seguro como lo está tu raza. Eso es parte del contexto en el que vives. ¿Por qué eres capaz de comer a la hora de la cena? Porque alguien te lo proporcionó. Todos están cuidando de todos, cometiendo algunos errores a lo largo del camino, pero eso es realmente lo que está sucediendo. Del mismo modo, si quieres hacer algo por la raza humana, también debes cuidar de tus necesidades inmediatas y de tu desarrollo. No puedes evadirte sirviendo a la raza si tu vida es un desastre. La raza no es mejor que tu vida. Si tu vida es un desastre, entonces la raza es un desastre.

Las personas son infelices porque no ven que son parte de algo. No sienten sus responsabilidades. Solo sienten responsabilidades que no son sus responsabilidades. Las personas piensan que el avance de la raza humana es hacer que todo se vea bien —todo bonito, sin fruncir el ceño en las caras, sin malas apariencias, embelleciendo todo—. Pero realmente el avance tiene que ver con la calidad de la relación entre las personas y su sentido de identidad juntos.

Debes hacer el cambio y entonces encontrarás la puerta abierta. De lo contrario, es jugar todo a lo seguro, ya ves. Si nadie está nunca en riesgo, nunca se abre nada. La gente quiere saber y luego hacer. Pero no es así. ¡Haces y luego sabes! En cuanto al cambio sustancial en la vida personal, haces y luego sabes.

Cuando sirves a algo más grande, te vuelves más grande. Cuando sirves a algo menor, te vuelves más pequeño. Eres lo que eliges servir. Y el servicio implica cambio: aceptar el cambio, dirigir el cambio y provocar el cambio.